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domingo, 11 de junio de 2006

UNA COPA DE VINO



Una copa de vino tinto Anakena, la Biblia y oír Neverland…elementos necesarios para estar frente al computador y tratar de concluir algo más que el mínimo común.

Todos deseamos, más bien necesitamos expresar lo que el corazón de cada uno sabe. Porque cuando alguien quiere ser alguien, ya lo es…y ese, creo yo, es el clásico error que cometemos; no poder pronunciar lo que realmente necesitamos decir.

Uso y abuso de la palabra: “…escuchen la instrucción para aprender a hablar…por su boca es atrapado el pecador…no te acostumbres a jurar y a pronunciar para todo…si a un esclavo se le examina constantemente, no saldrá sin azotes…”.

Para mi la enseñanza no está en los que saben. La experiencia ayuda. La enseñanza viene de cómo uno toma eso que está en frente. El desarrollo de las virtudes es parte de la enseñanza y del crecimiento. Los sentidos son herramientas para obtener una mejor enseñanza.

El contenido de la copa ya casi acaba, pero yo siento que recién estoy comenzando. A nadie quiero enseñarle, mas necesito que me enseñen! Sentarse a entender el significado de la enseñanza es parte de la enseñanza, del aprendizaje. Enfrentar cada situación de la vida es parte de la enseñanza. Nunca nada es perfecto, por tanto, por muy bien que hagamos las cosas, la próxima vez se pueden realizar mejor. Ni pesimista, ni realista soy.

Para mi es el arte de comunicar a otros los conocimientos que no poseen. Para enseñar con éxito, no es suficiente que el maestro sea instruido. Es necesario, además, que sepa cómo lograr que los alumnos saquen provecho de su propia instrucción; es preciso que encuentre y ponga en práctica los medios adecuados para facilitar esta transmisión de conocimientos.


miércoles, 7 de junio de 2006

SITUACIONES DIARIAS

A raíz de una discusión que tuve con un compañero de trabajo, éste, al parecer, se sintió herido por mi manera “despectiva” de decirle mi malestar. A mí parecer, era sentido común que me copiara en un mail de respuesta a otro compañero de trabajo ya que yo lideraba el tema de gestión y operaciones.

Hizo lo que yo considero desesperación del minuto sin pensar qué pasaría en el minuto siguiente; escribió un mail a mi jefe expresando su molestia hacia mi persona. Obviamente recibí respuesta del boss…que uno no trabaja con máquinas, sino que con almas, que entender a los demás es parte del mensaje de Dios, etc.


Simplemente bastaba con que este compañero ofendido me dijera “Hey, no merezco que me hables así!” o “Esa no es la forma correcta de hablarme, yo no te he subido el tono”, qué se yo…en fin, ya habíamos tenido discusiones a mi parecer más duras y nunca había reaccionado de tal forma.

Uno nunca deja de aprender de uno mismo y de los demás…que comentario más obvio!